Caso de Estudio

La alumna de 5º que puso su concurso de deletreo en imposible a propósito

Por Brian Greene
Spelling Bee Spotlight, hecho por una Builder del programa semanal de AI Kids Club en Alicante

Charlie está en 5º de Primaria. Con una herramienta capaz de construir casi cualquier cosa delante, hizo un concurso de deletreo.

Y después le puso un nivel de dificultad llamado Imposible.

Spelling Bee Spotlight

Spelling Bee Spotlight

Charlie, 5º de Primaria. Eliges nivel, escuchas la palabra y la deletreas. Tres fallos y estás fuera.

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Jugarlo como ella lo pensó

Eliges nivel y habla el locutor. En la pantalla no aparece nada. Pulsas un botón, escuchas y deletreas lo que has oído: ese es el juego, y es la decisión sobre la que se sostiene todo lo demás. En un concurso de deletreo que puedes leer no hay nada que hacer.

Si no la pillas, hay un segundo botón: que te la diga dentro de una frase. En los concursos de verdad funciona así, el niño del micrófono puede pedirle al jurado que la use en contexto. Y luego Charlie añade un tercer paso: después de deletrear la palabra, el juego quiere que la uses tú en una frase tuya.

Tres fallos y eliminado. No menos puntos: eliminado, y el contador de racha vuelve a cero y ahí se queda.

Nueve niveles que acaban en una palabra

Detrás de esos botones hay nueve niveles de palabras.

El primero es cat, dog, sun. En el cuarto ya estás deletreando necessary y definitely, las que fallan los adultos. El séptimo es onomatopoeia y Mediterranean. El octavo, antidisestablishmentarianism.

El noveno tiene una sola palabra. pneumonoultramicroscopicsilicovolcanoconiosis: cuarenta y cinco letras, y lo que te pasa si respiras demasiada ceniza volcánica. En su código lleva un comentario, // Tier 9 — BOSS WORD.

Ese comentario dice de dónde salió la idea. Charlie juega a videojuegos. Un ejercicio de deletreo no lo es, así que le puso un jefe final.

La parte que más tiempo llevó

Cada palabra de la app lleva su propia frase de ejemplo. Cuarenta y una palabras, cuarenta y una frases, escritas a mano.

An elephant never forgets. The pirates searched for buried treasure. Don’t exaggerate — it wasn’t that scary!

Podía haberle pedido a la IA que las escribiera y pasar a otra cosa, y la IA le habría dado cuarenta y una frases limpias, correctas y olvidables. Las escribió ella. Por eso una es un chiste, y por eso las difíciles te enseñan qué significa la palabra en vez de solo usarla.

La velocidad del locutor está en 0,88, un poco más lenta de lo que viene por defecto, porque así habla un locutor de concurso. A un número así solo llegas escuchando lo que has construido y decidiendo que todavía no está.

Lo que no te da la herramienta

Pídele a una IA un juego de deletreo y te da uno. Funciona. Y es el mismo que le da a todo el mundo: la palabra en pantalla, una casilla de texto, una puntuación.

El de Charlie salió de esa misma herramienta. Lo que los separa son todas las decisiones que la herramienta nunca iba a plantear: esconder la palabra, porque si no, aquello no es un concurso de deletreo. Nueve niveles, para que haya algo que escalar. Escribir tú las frases.

La IA pone la velocidad. El Builder pone la dirección.

Lo construyó en Spark, que hicimos para niños, y allí un proyecto terminado funciona en el navegador: nada que instalar, ninguna cuenta, nada que descargar. Por eso puedes jugarlo en esta página, y por eso lo que termina un Builder se lo puede pasar a quien quiera.

Así que ve a perder. Esta página te ha destripado casi todas las palabras, así que queda el nivel nueve, y leer una palabra no es deletrearla después de oírla una vez. La galería completa tiene el resto.

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