Historia

De vuelta al pueblo con un hackathon

Por Brian Greene
Etapa 1 de Viaje a la Isla, Campos de Riego: un niño en bici por una carretera del campo, con un coche rojo y dos tractores verdes de frente

Cada agosto, España vuelve al pueblo. Las ciudades se vacían, las casas de los abuelos se llenan y los niños se pasan el día en la calle. Nuestro pueblo es Santibáñez de la Isla, en León: el pueblo donde AI Kids Club empezó, con un pequeño campamento para mis hijos y sus primos.

Este agosto volvimos con algo más grande: un hackathon de dos mañanas. Vinieron diecisiete niños, de 7 a 16 años, y casi ninguno había construido nada con IA. El encargo cabía en una línea: haz algo sobre Santibáñez.

Lo primero lo hicieron entre todos: Juanco, la mascota del hackathon, con una idea de cada niño. Después se repartieron en siete equipos, cada uno con su nombre: RRL Chefs, Los Greenes, Zanzibar, Laprensa.es, Esniaga, Las Biciclets, Luchadores de Santibáñez. Cada equipo decidió qué iba a hacer sobre el pueblo. Las dos mañanas las pasaron construyendo en Spark, nuestra herramienta de IA.

Dos niños de espaldas en el aula de Santibáñez, con el resto de los equipos trabajando en los portátiles alrededor de la mesa

Cuando una isla no es una isla

Diga lo que diga el nombre, en Santibáñez de la Isla no hay ninguna isla, ni es una isla, ni hay ninguna isla cerca. Lo que sí tiene es una iglesia, una plaza, un campo de fútbol y un camino que baja al río. Y el nombre.

Los Luchadores de Santibáñez construyeron Batalla por Santibáñez: veinte luchadores, todos contra todos, gana el último en pie. El escenario es el pueblo, y la pantalla de inicio lo anuncia en el mapa: Santibáñez de la Isla. En algún momento la IA tuvo que dibujar el campo de batalla, y nadie le había contado cómo es el pueblo. Tenía exactamente una pista: el nombre.

Dibujó el pueblo como una isla.

Es lo que hace una IA: predecir. Es de las primeras cosas que enseñamos en clase: la IA ha leído muchísimo, pero no ha estado aquí. Cuando le falta algo que no le has contado, no se para a preguntar: rellena el hueco con lo más probable y sigue. ¿De la Isla? Pues una isla. Rápida y segurísima, igual que el día que dibujó un corcho de botella cuando un niño le pidió un dibujo de Cork, su perro. Solo sabe lo que le cuentas.

Chicles, tractores y campanas

Para la IA, Santibáñez era solo un nombre, así que tuvieron que explicarle el resto. Y de eso los niños iban sobrados. En Bici por León te pone en una carretera donde lo que hay que esquivar son coches rosas y tractores verdes. Viaje a la Isla va por etapas (Riego, Astorga, El Teleno) y termina en Santibáñez de la Isla. En Mi Tienda Animada los chicles se venden a cinco céntimos y el cartel publicitario cuesta diez euros. Restaurante RRL te obliga a escuchar al camarero, memorizar los ingredientes y cocinar antes de que suene la campana. Nada de eso lo había leído la IA. Lo pusieron ellos.

A veces en papel. Los tractores, el coche y los ciclistas de Viaje a la Isla empezaron siendo dibujos a lápiz, hechos a mano, fotografiados y entregados a Spark como el arte con el que construir.

Un tractor dibujado a lápiz: dos ruedas enormes, una cabina con el conductor dentro, la parrilla y el tubo de escape
Dibujado en papel
El mismo tractor en Viaje a la Isla, verde, viniendo de frente por la carretera
En el juego

Demo Day en Santibáñez

El miércoles por la tarde llegó el Demo Day, con todo el pueblo invitado. Cada equipo presentó su proyecto, explicando su diseño y funcionamiento.

El cartel del hackathon pegado en una puerta de madera en Santibáñez: 4 y 5 de agosto, Aula de RRL, todo el pueblo invitado
El cartel, en la puerta: todo el pueblo invitado
Una niña presenta con micrófono delante de la pantalla grande, con su proyecto abierto, mientras una compañera maneja el portátil
Zanzibar, presentando
Un niño señala su juego en la pantalla mientras lo explica con el micrófono, con el público sentado de espaldas en primer plano
Luchadores de Santibáñez, presentando

Dos de los juegos son de bici, y cuentan el mismo viaje, cada uno una mitad. Gran Carrera de la Isla, de Las Biciclets, sale del pueblo: de Santibáñez de la Isla a Santa María de la Isla, los dos corredores en el mismo teclado. Viaje a la Isla hace el camino de vuelta, etapa a etapa por León, de Riego a Astorga y El Teleno, hasta llegar a Santibáñez de la Isla, a casa. Salir del pueblo y volver a él: en agosto ese viaje lo hacen familias de toda España. Nosotros también.

Los once proyectos se pueden jugar en la página del hackathon, y aquí mismo:

¿Quieres que tu hijo aprenda a pensar y construir con IA?

Apúntate para otoño

Apúntate

Curso del alumno
Día preferido

Usamos tus datos solo para responderte sobre el programa. Más información en la política de privacidad.